Cuando un dueño de PYME pregunta "¿mis empleados pueden tener seguro complementario si están en Fonasa?", la respuesta siempre sorprende: no solo pueden, sino que probablemente lo necesitan más que quienes están en Isapre.
El dato que cambia la conversación: el 56%
El 56% de los usuarios de seguros complementarios en Chile está afiliado a Fonasa, según datos de la Asociación de Clínicas de Chile. No es un beneficio exclusivo de ejecutivos con Isapre. Es un instrumento que hoy usa la mayoría del mercado laboral formal chileno.
Esta proporción es más alta aún en PYMEs de servicios, donde el perfil es típicamente profesionales de 25-40 años. Muchos optaron por Fonasa porque las cotizaciones son predecibles y la cobertura base en el sistema público es conocida.
Cómo funciona el copago en Fonasa
Fonasa tiene dos modalidades de atención:
- Modalidad Institucional (MI): atención en hospitales y CESFAM públicos. Los copagos son mínimos o nulos, pero las esperas pueden ser largas.
- Modalidad Libre Elección (MLE): atención en clínicas y médicos privados con convenio Fonasa. Aquí el copago puede ser del 20% al 50% del arancel, dependiendo del tramo Fonasa del trabajador.
El problema aparece en la MLE. Una ecografía abdominal en clínica privada puede costar $80.000 CLP; Fonasa MLE cubre $50.000 y el trabajador paga $30.000 de su bolsillo. Si hay hospitalización, el copago puede ser de varios millones.
Qué hace el seguro complementario cuando el empleado está en Fonasa
El seguro complementario actúa sobre ese copago de la MLE. Si el plan tiene 70% de cobertura, el seguro cubre el 70% de los $30.000 que dejó Fonasa: el trabajador paga solo $9.000 del total.
Es decir: Fonasa cubre la parte del Estado, el seguro complementario cubre la mayor parte del copago privado. El trabajador queda casi sin desembolso en la atención ambulatoria habitual.
¿Y los que están en Isapre?
En Isapre, el plan base ya incluye cobertura en clínicas privadas con copagos más bajos. La lógica es similar, pero el seguro complementario absorbe lo que la Isapre no cubre, que sigue siendo significativo en hospitalizaciones largas o tratamientos de alto costo.
Para el empleador, no necesita saber si cada trabajador está en Fonasa o Isapre. La póliza colectiva cubre a todos. Cada uno la usa según su sistema previsional. La empresa paga una prima unificada por todo el grupo.
¿Afecta el sistema previsional al precio del seguro?
Levemente y no de forma determinante. Las aseguradoras calculan la prima en base a varios factores: número de empleados, edad promedio del grupo, nivel de cobertura solicitado, y el mix Fonasa/Isapre. En la práctica, la edad promedio y la cobertura elegida tienen mucho más peso que el sistema previsional del grupo.
En la cotización, conviene declarar si el grupo es mayoritariamente Fonasa, Isapre o mixto, para que la propuesta sea lo más precisa posible.
El punto clave para empleadores
No supongas que tus empleados "ya tienen buena cobertura con Fonasa". La Modalidad Libre Elección tiene copagos reales que, en un evento de salud serio —una hospitalización, una cirugía— pueden generar estrés financiero significativo para el trabajador.
El seguro complementario elimina ese riesgo. Y el costo para la empresa, una vez considerado el beneficio fiscal como gasto deducible, es menor de lo que parece a primera vista.