Si alguien en tu empresa tuvo que pagar $180.000 por una resonancia magnética y el Fonasa solo le cubrió el 40%, ya sabés lo que es necesitar un seguro complementario. Pero si nunca lo contrataste, probablemente tenés preguntas básicas. Este artículo las responde sin jerga técnica.
¿Qué es exactamente un seguro complementario de salud?
Es un seguro grupal que tu empresa contrata para todos los empleados. Funciona como una "segunda capa" de cobertura: primero actúa Fonasa o Isapre (lo que el trabajador ya tiene), y el seguro complementario cubre parte del copago que queda.
En términos simples: si Fonasa cubre el 60% de una consulta y el seguro complementario tiene un 70% de cobertura, el trabajador termina pagando de su bolsillo solo un porcentaje pequeño del total.
¿Qué cubre?
La mayoría de los planes cubren tres áreas principales:
- Atención ambulatoria: consultas médicas, exámenes de laboratorio, radiografías, ecografías. Es el uso más frecuente.
- Hospitalización: cirugías, internaciones, urgencias con hospitalización.
- Medicamentos: algunos planes cubren un porcentaje de los medicamentos recetados durante la hospitalización.
Según el plan que elijas, puede incluir también:
- Dental: consultas, tratamientos preventivos y algunas restauraciones.
- Catastrófico: enfermedades de alto costo (cáncer, trasplantes, diálisis crónica).
- Seguro de vida: capital asegurado en caso de fallecimiento del trabajador.
¿Qué no cubre?
Es igualmente importante saber qué queda fuera del plan:
- Preexistencias en los primeros meses (varía por aseguradora)
- Procedimientos estéticos o cosméticos
- Tratamientos experimentales no reconocidos por el Ministerio de Salud
- Medicamentos de venta sin receta
- Lentes ópticos (salvo planes con cobertura óptica explícita)
¿Quién puede contratarlo?
Es un seguro colectivo, lo que significa que solo se puede contratar para grupos de trabajadores. El mínimo en la mayoría de las aseguradoras es 5 empleados. No existe un producto individual equivalente para trabajadores dependientes — es un beneficio que ofrece el empleador para todo el equipo.
¿Cómo funciona el reembolso?
El trabajador paga el gasto médico de su bolsillo, guarda los documentos (boleta, receta médica, informe de atención) y los presenta a la aseguradora para solicitar el reembolso. Cada aseguradora tiene su plataforma web o app para hacerlo. El plazo de pago suele ser de 5 a 15 días hábiles.
Algunas aseguradoras tienen convenio con clínicas vía IMED, una plataforma electrónica que permite el descuento directo en la caja sin trámite posterior. El trabajador paga solo su parte en el momento de la atención. Esto reduce considerablemente la fricción del beneficio.
¿Cuánto cuesta?
La prima se cobra por empleado, por mes, expresada en UF. Los rangos del mercado son:
- Cobertura 50%: desde 0.25 UF hasta 0.60 UF por persona/mes
- Cobertura 70%: desde 0.40 UF hasta 0.90 UF por persona/mes
- Cobertura 80%: desde 0.55 UF hasta 1.20 UF por persona/mes
Para una empresa de 10 empleados con cobertura 70%, el costo puede estar entre $160.000 y $360.000 CLP al mes en total. Y una parte de eso se recupera vía beneficio fiscal: el seguro complementario es gasto deducible en Operación Renta.
¿Cómo contratarlo?
A través de un corredor de seguros registrado ante la CMF de Chile. El corredor actúa como intermediario: te presenta opciones de distintas aseguradoras, te ayuda a comparar coberturas y precios, y gestiona la suscripción y emisión de la póliza. En ComplePyme podés ver los rangos de precios de 10 aseguradoras al instante y solicitar una cotización formal sin trámites ni llamadas.