Elegir un seguro complementario no es difícil, pero es fácil cometer errores que resultan caros: elegir cobertura insuficiente, pagar por coberturas que nadie usa, o contratar con la primera aseguradora sin comparar. Estos 5 pasos te evitan esos errores.
Paso 1: Definí un presupuesto por empleado
Antes de ver planes, decidí cuánto estás dispuesto a gastar por persona al mes. Los rangos reales del mercado son:
- Cobertura básica (50%): 0.25 – 0.60 UF por persona/mes
- Cobertura estándar (70%): 0.40 – 0.90 UF por persona/mes
- Cobertura premium (80%): 0.55 – 1.20 UF por persona/mes
Recordá que este gasto es deducible en Operación Renta. Con régimen general (27%), el costo real es entre un 20% y un 27% menor. Usá la calculadora de ahorro fiscal para ver el número exacto para tu empresa.
Paso 2: Elegí el nivel de cobertura
El nivel de cobertura (50%, 70% u 80%) indica qué porcentaje de los gastos médicos cubre el seguro, después de lo que ya cubre Fonasa o Isapre.
- 50%: Para equipos jóvenes y sanos donde querés el beneficio a bajo costo. El desembolso de bolsillo del trabajador sigue siendo relevante en eventos de salud más serios.
- 70%: El más contratado. Cubre bien la atención ambulatoria frecuente y reduce significativamente el copago en hospitalizaciones. Es el punto de equilibrio entre precio y cobertura real.
- 80%: Recomendado si el equipo incluye personas mayores de 50 años o con antecedentes de enfermedades crónicas.
Paso 3: Evaluá coberturas adicionales
Los planes base cubren salud general. Evaluá si tu equipo necesita también:
- Dental: Muy valorado, especialmente por equipos jóvenes. El costo adicional es bajo en relación al valor percibido.
- Catastrófico: Cubre enfermedades de alto costo (cáncer, insuficiencia renal, trasplantes). Es una protección financiera real frente a eventos improbables pero devastadores.
- Seguro de vida: Capital por fallecimiento. Suele incluirse en planes más completos sin costo significativo adicional.
- Cobertura familiar: Extiende el plan al cónyuge e hijos del trabajador. Aumenta la prima un 40% en promedio, pero el valor percibido por el empleado es muy alto — especialmente en equipos con personas con hijos pequeños.
Paso 4: Comparé al menos 3 aseguradoras
Este es el paso que más gente omite —y el más importante. Las diferencias entre aseguradoras son reales aunque los porcentajes parezcan iguales:
- El deducible (lo que paga el trabajador antes de que active el seguro) varía entre $0 y 1 UF por evento
- El tope anual de reembolso varía entre 300 y 500 UF por persona
- La red de clínicas con convenio IMED (reembolso automático sin trámite) varía por aseguradora y ciudad
- Los plazos de reembolso varían entre 5 y 20 días hábiles
Dos planes con el mismo porcentaje de cobertura y precio similar pueden ser muy distintos en la experiencia real del trabajador. En ComplePyme podés solicitar cotizaciones comparativas de las 10 aseguradoras disponibles a través de un ejecutivo.
Paso 5: Revisá el deducible y el tope anual
Deducible: el monto fijo que el trabajador paga antes de que el seguro empiece a cubrir. Un deducible de 1 UF (~$40.000 CLP) significa que los gastos menores quedan fuera del seguro. Ideal para reducir la prima si el equipo es sano y los usos esperados son esporádicos.
Tope anual: el máximo que la aseguradora paga en un año calendario por persona. Varía entre 300 y 500 UF. Este límite importa en casos de enfermedades graves o múltiples hospitalizaciones en el mismo año.
Si tu equipo incluye personas con enfermedades crónicas o mayores de 55 años, priorizá un tope anual alto sobre un precio bajo.
Resumen para decidir hoy
Si tenés que elegir sin más información: 70% de cobertura, deducible bajo o sin deducible, tope anual de al menos 300 UF, con convenio IMED en las clínicas principales de tu ciudad. Comparé entre al menos 3 aseguradoras antes de firmar.
El primer paso es ver los rangos de precios disponibles para tu equipo. Podés hacerlo en el cotizador de ComplePyme en menos de 1 minuto, sin registrarte y sin dar datos personales.